Archivo mensual: noviembre 2012

¿Cómo sobrevive la familia en medio de una crisis económica?

matrimonio unido

Foto: @lamamaoca

Cuando la familia vive en medio de una crisis económica, mantener el buen ánimo es difícil. Sin embargo, pese a los paros, la crisis o la falta de medios económicos, no se nos puede arrebatar la capacidad de querer. El amor conyugal, por ejemplo, es gratuito. Queremos a la otra persona porque se nos da la gana. Es una decisión libre que crea compromiso.

En tiempos difíciles, se debe invertir las energías en querer, ya que alguien que se siente solo o no querido se vuelve profundamente infeliz.

El desprecio, el ninguneo o la simple indiferencia crean dolor en la gente y es peor aún si estos sentimientos vienen de la familia. Si ellos no nos muestran que nos quieren, ¿entonces quién más?

En tiempo de crisis, las pequeñas muestras de afecto hacen que la capacidad de amar crezca. Y esto lleva a la felicidad. Estar pendientes de la necesidad de tus familiares, conocer sus gustos, interesarse por sus cosas, esas pequeñas muestras de afecto fomentan la unión dentro de la familia, a pesar de que fuera de ella las cosas no van bien.

Como padres debemos saber que nuestros hijos son felices cuando nos ven juntos. No necesitan ropa nueva ni cosas para ser felices. Ellos necesitan pocas cosas para vivir, pero mucha dedicación. Necesitan sentirse importantes para sus padres, solo así se desarrollará al máximo su personalidad y serán la mejor versión de sí mismos.

La regla de oro: La confianza

Las mayores rupturas afectivas suceden por la decepción y esta se da cuando no podemos confiar en alguien, en su lealtad o sinceridad. En la familia, debe haber confianza, la confianza de que nadie va a salir defraudado. Cuando confiamos en otra persona le estamos dando muchísima importancia en nuestras vidas.

Confiar en el amor que tu familia tiene para ti y confiar en tu propia capacidad para amarlos es lo único que una crisis no podría quitarte.

(Fuente: ‘Cada uno a lo suyo’ de Mónica de Aysa para la revista Hacer Familia)

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Archivado bajo MATRIMONIO Y FAMILIA, MATRIMONIO Y VIDA EN PAREJA

Forma parte de la escuela de tus hijos

Por Óscar González de El Blog de Oscar González

Veamos los siguientes casos:

  • “Una madre invita a los alumnos de la clase de cuarto de primaria de su hijo a que visiten el lugar donde trabaja junto con su profesor”.
  • “Un profesor invita al padre de un alumno para que acuda a la clase a explicar en qué consiste su trabajo como médico en un centro de salud”.
  •  “Un grupo de padres y docentes se reúnen una vez al mes en la Escuela de Madres y padres del centro educativo para compartir experiencias”.

 ¿Qué tienen en común todas estas personas? Están colaborando activamente en la educación de sus hijos al formar parte de sus escuelas. No es necesario que los padres sean expertos en educación para que puedan manifestar sus preocupaciones y compartir sus conocimientos con la escuela de sus hijos.

Cada vez estoy más convencido de que este es el camino que debemos seguir: el centro educativo tiene que beneficiarse y enriquecerse de la implicación y la colaboración activa de las familias con la escuela. Para que esto ocurra debemos promover una actitud de apertura desde el propio centro evitando al máximo la postura opuesta, un “cierre institucional” tan frecuente en algunos centros educativos donde sus equipos directivos (en concreto sus directores) no permiten a los padres “entrar en la escuela” y colaborar activamente con la misma.

Implicar a las familias con la escuela es un proceso lento y paciente que nos puede llevar mucho tiempo ya que es necesario cambiar estructuras y formas de organización de los centros así como empezar a establecer un cambio de conciencia que nos ayude tanto a las familias como a los docentes a vernos como “socios” y “aliados” y no como “rivales” o “enemigos” y actuemos como un auténtico equipo educativo. Y esto no se puede conseguir de la noche a la mañana pues como digo, es un proceso lento. No me cansaré de repetir los grandes beneficios de la implicación de las familias con la escuela. Estos son solo algunos de ellos, que ya mencione en un post anterior:

 – Cuando los padres se implican en la educación de sus hijos en casa, estos tienen mejores resultados en la escuela. Y cuando los padres se implican en la escuela, los niños permanecen más tiempo dentro del sistema educativo,  y las escuelas lo hacen mejor”. (HENDERSON& BERLA)

 – Cuando niños y padres hablan regularmente sobre la escuela, los resultados académicos de los niños son mejores ( HO & WILMS).

 – Hay algunas actividades de los padres en casa que están firmemente asociados con el éxito escolar de los niños: Ayudar a que el niño organice su tiempo, ayudarle con los deberes, y hablar con él de los temas escolares. La vigilancia para que los alumnos realicen las tareas en casa, la lectura de los padres a los niños, y la participación en actividades voluntarias, tienen una influencia positiva en la educación de los niños (JORDAN, OROZCO & AVERET)

 – Los padres que leen a sus hijos antes de que entren en la escuela favorecen su aprendizaje. Hablar a los niños sobre libros e historias también ayuda al progreso lector.

 – Cuanto antes comience la implicación de los padres con la educación de sus hijos, más poderosos serán los efectos (COTTON & WIKELUND 1997) 

 – Los resultados de la implicación parental incluyen una mejora de los resultados escolares, reducción del absentismo, mejora de la conducta, y restaura la confianza de los padres en el sistema educativo (“The Home-School Connection Selected Partnership Programs in Large Cities”, Institute for Responsive Education, Boston)

 – Cuando las guarderías o escuelas infantiles hacen una reunión con los padres para explicarles la importancia de la implicación temprana en la educación, se han conseguido mejoras importantes en (1) el tiempo y la frecuencia con que los padres leen a sus hijos, (2) el número de visitas que los padres hacen a los centros, (3) las relaciones entre los padres con hijos de la misma edad. (KREIDER )

 – Las expectativas de los padres manifiestan una significativa influencia en los resultados de los alumnos en todas las áreas curriculares y en todos los cursos de la ESO. (MARCHESI & MARTIN )

 – La idea que los padres tienen de la educación  influye en su actitud y en los resultados.

 – El alejamiento de la familia respecto de la escuela favorece el fracaso escolar.

 Como vemos, motivos más que suficientes como para que nos tomemos esta colaboración muy en serio. Pero los padres se preguntan: ¿qué puedo hacer yo para implicarme?, ¿de qué forma puedo colaborar en la escuela de mis hijos? Me gustaría ofrecer algunas claves para ayudar a que esta implicación sea real y efectiva:

  • Busca la forma de presentarte y conocer mejor a los profesores de tus hijos al inicio de curso. La primera toma de contacto es fundamental para intercambiar impresiones. Aquí podemos manifestar nuestras intenciones de “formar equipo”.
  • Muestra tu agradecimiento y satisfacción hacia el centro educativo y su profesorado por algo que hayan realizado. No podemos únicamente criticar y quejarnos cuando se hace algo mal en la escuela. Lo que está bien hecho también ha de reconocerse y valorarse.
  • Haz llegar al centro tus ideas, sugerencias, aportaciones y preocupaciones para que las tomen en consideración. Si no recibes la respuesta esperada, sigue insistiendo. Busca otras formas y fórmulas para hacer llegar tus propuestas. Nunca pienses que eres un/a pesado/a.
  • Practica de vez en cuando la empatía poniéndote en el lugar del profesor o del equipo directivo del centro: ¿de qué forma actuarías tú en su posición?
  • Si tienes algún  problema, háblalo directamente con la persona que corresponda. Evita los famosos “corrillos” a las puertas del colegio que tan dañinos y tóxicos son. Hay lugares y momentos concretos para resolver estos temas. Hagámoslo donde y como corresponde.
  • Ofrece al profesor la posibilidad de colaborar con él ofreciendo tus conocimientos sobre un determinado tema (de tu trabajo, por ejemplo) relacionado con los contenidos que están trabajando en el aula.
  • Nunca te enfrentes con el profesor de tu hijo. Busca siempre la forma de llegar a un entendimiento a través de una buena y sincera comunicación.
  • Cuando hables con el profesorado sé sincero, no hagas uso de un “doble lenguaje”(delante digo una cosa pero por detrás otra bien distinta).

 Estas son algunas ideas y sugerencias personales, se podrían añadir muchísimas más. Como muy bien se destaca en el documento PISA IN FOCUS nº10: “los profesores, las escuelas y los sistemas educativos deben estudiar cómo pueden ayudar a los padres que están muy ocupados a desempeñar un papel más activo en la educación de sus hijos tanto dentro como fuera de la escuela”. Queda patente que la implicación de las familias es más necesaria que nunca. Tenemos la obligación de convertir la escuela en un espacio de cooperación entre el profesorado y las familias. Para saber qué puedes hacer tú para contribuir a establecer este EQUIPO EDUCATIVO te recomiendo que leas mi artículo: Empieza el nuevo curso. Familia y escuela nos necesitamos

Tú puedes enriquecer en gran medida la educación de tus hijos colaborando y participando activamente en la escuela. Plantéate la siguiente cuestión: ¿qué estoy haciendo yo para mejorar la escuela de mis hijos?No eches la culpa a la escuela y su entorno. Tampoco eches la culpa al profesorado. Hacerlo es hacerse la víctima y en este mundo ya hay demasiada gente que lo hace. Culpar a los demás es poner excusas… ¿Qué es lo que te gusta de la escuela de tus hijos?, ¿qué puedes hacer para implicarte más todavía? Escríbelo en una lista. Después haz algo para mejorar las cosas. Ponerlo por escrito es el primer paso pero no basta con escribirlo, es necesario pasar a la acción…

 Como afirma Robin Sharma “¿Sabes lo que pasa cuando trabajas en tu esfera de influencia para mejorar las cosas? Que tu esfera de influencia crece y se expande”. Por tanto, cumple con tu compromiso. La escuela de tus hijos será un lugar mejor si lo haces. Acuéstate cada día pudiendo afirmar: “la escuela de mis hijos es la mejor porque yo colaboro con ella”.

 “No hace falta que ilumines el mundo; bastará con que ilumines el rincón del mundo en que te ha tocado estar” Suzuki, maestro Zen

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Educando el pudor: 4 ideas básicas

pudor

@lamamaoca

Transmítele estas pautas básicas del pudor a tu hijo, pero recuerda siempre usar lenguaje y ejemplos acordes a su edad.

1. El pudor en una persona demuestra que para ella lo importante está en el interior de uno mismo y no tanto en el exterior. Por ejemplo: “Pedro, no importa si eres alto o bajo, gordito o flaquito, tus amigos te quieren porque eres bueno con ellos, por eso no hay necesidad de mostrarle a la gente tu cuerpo cada vez que te cambias la ropa”.

2. Debes mostrarle que el pudor te permite guardar ciertas cosas para personas con las que elijas vivir tu intimidad. “Pedrito, no puedes estar conmigo mientras me cambio, solo tu papá puede hacer eso. Espérame jugando en tu cuarto que ya salgo”.

3. Nosotros mismos debemos cuidar nuestra manera de vestir y así enseñarles con el ejemplo que la ropa sirve para reservar nuestra propia intimidad. No puedes ir por casa con un polo transparente o sin ropa interior, porque tus hijos pequeños lo notarán y creerán que pueden andar así incluso en la calle.

4. Los padres debemos darle una educación afectiva a nuestros pequeños. Así que tenemos que contestar todas sus preguntas acerca del pudor y la intimidad claramente, con delicadeza y cariño, sin rehuir o dar una respuesta escueta.

Más sobre:

Educando el pudor

 ¿Los niños sienten pudor?

La intimidad de los padres

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Oscar González: Un nuevo colaborador experto en educación

 

Oscar González

Óscar y La Mamá Oca

“Creo que es importantísimo que todo aquello que nos ayuda y sirva para prosperar como sociedad, lo podamos compartir”, nos dice Óscar González, el nuevo colaborador de La Mamá Oca. Es por ello que este profesor de educación primaria en España fundó La Escuela de Padres con Talento, un proyecto pedagógico de formación a las familias; La Alianza Educativa un proyecto con el que busca mejorar las relaciones entre las familias y escuela; y Optimismo Educativo, una revista digital.

Óscar opina que en la vida se debe trabajar con una actitud de servicio, sobre todo en el ámbito educativo. Debido a ello, es importante para él compartir con los padres sus conocimientos como educador.

Uno de los grandes problemas de los padres en la actualidad, según Óscar, es que a ellos les cuesta establecer normas y límites, “no saben decir que NO a sus hijos” y existe una excesiva permisividad. Ellos se podrían sentir inseguros y muchas veces también necesitan escuchar palabras de ánimo, que se les diga que realmente saben educar y que no lo hacen mal.

Nuestro nuevo amigo y colaborador cree que otro de los grandes desafíos en la actualidad es el de mejorar las relaciones entre las familias y la escuela, relaciones que muchas veces están basadas en el recelo y la desconfianza mutua. “Tenemos que conseguir que familia y escuela vayan de la mano, trabajando como un auténtico equipo”.

Los conocimientos y proyectos de Óscar serán un valioso aporte para esta comunidad de padres responsables y amorosos. La Mamá Oca se siente muy orgullosa de contar con su experiencia. ¡Bienvenido!

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Retirar la atención: ignorar conductas inadecuadas. La técnica de la extinción.

técnica extinción

Ilustración del libro Ternura y firmeza con los hijos de Dr. Alexander Lyford-Pike

Por Sara Tarrés, del blog Mi mamá es psicóloga infantil

La atención y el elogio otorgados por padres o adultos de referencia son unos de los reforzadores más importantes que puede recibir un niño pequeño. Así que, por lógica y sentido común, cuando ignoramos o no prestamos atención a las conductas inapropiadas que realiza nuestro hijo contribuimos a disminuir o extinguir dichas conductas. Éstas tienden a desaparecer al no recibir ningún refuerzo para mantenerlas.

Frecuentemente acompañaremos la “extinción” con el time-out (tiempo fuera, silla o rincón de pensar) para que sea más efectiva, dependerá eso sí del tipo de comportamiento y del lugar dónde se produzca.

“Cuando tratamos de extinguir una conducta inadecuada, no debemos olvidar tratar simultáneamente de crear o incrementar otras conductas más adaptadas. Premiaremos cualquier pequeño esfuerzo o progreso del niño, sin exigir la perfección de la conducta positiva” ( José A. Carrobles, Javier Pérez-Pareja. Escuela de padres).

¿Cómo se aplica?
Cuando aplicamos la extinción sencillamente ignoramos aquellas conductas que consideramos negativas, disruptivas o poco adaptadas o adecuadas a la situación.
Por ejemplo, nuestro hijo cada vez que hablamos por teléfono nos interrumpe. Lo hace para llamarnos la atención. Teniendo claro que tanto si le reñimos como si le pedimos por favor que nos deje terminar la conversación, le estamos prestando atención y eso es lo que mantiene su conducta en el futuro, lo mejor es ignorarle.

Ignorar significa:

  • No mirar.
  • No escuchar.
  • No hablar ni razonar.
  • No hacer ningún gesto ni expresión, ni comentarios en voz baja.

¿Cuándo podemos utilizar la exitinción?

Podemos ignorar cualquier tipo de conducta siempre y cuando ésta no suponga ningún peligro para el niño o para los demás. En caso que el niño realice algún comportamiento que pusiera en riesgo su integridad física o la de sus hermanos o compañero, por ejemplo pegar, en ningún caso podríamos aplicar esta técnica.

Y después …
Tras ignorar el comportamiento inadecuado buscaremos inmediatamente cualquier comportamiento positivo que elogiar. Por ejemplo, si nuestro hijo está en plena rabieta y hemos decidido ignorar sus gritos y pataletas, en el momento que se encuentre algo más calmado le elogiaremos por haber encontrado el modo de tranquilizarse. De este modo le estamos enseñando que con los gritos y las pataletas no obtendrá nada y que mostrarse tranquilo y calmado es mejor conducta.

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