Archivo mensual: enero 2013

10 consejos científicos para criar niños felices

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Estos 10 tips han sido producto de estudios científicos y ayudarán a que tus hijos sean personas felices. Con información de Live Science.

1. ¡Las bromas ayudan!

Si bromeas con tu hijo y ayudas a desarrollar su sentido del humor, este tendrá más éxito social, según una investigación presentada en el Festival de Ciencia Social del Economic and Social Research Councils. Cuando los padres bromean con sus hijos, les dan a los niños las herramientas para pensar de forma creativa, hacer amigos y manejar el estrés. Así que siéntete libre para ser el bufón de la corte y de la casa, que tus hijos te lo agradecerán después.

2. Sé positivo

Los padres que expresan emociones negativas hacia sus hijos o son descuidados con ellos, tendrá niños agresivos ya desde la edad del kindergarten. Esas son malas noticias, ya que un comportamiento agresivo a los 5 años está vinculado a la agresividad más tarde en la vida, incluso con las futuras parejas. Así que si estás en un ciclo de padre enojado, que hace hijos enojados, que hacen padres enojados, trata de liberarte, porque esto aliviará problemas en tus hijos a largo plazo.

3. Fomenta la autocompasión

Investigaciones sugieren que la autocompasión es una habilidad muy importante, porque ayuda a las personas a mantenerse fuertes frente a los desafíos. Ojo, es ser compasivo con uno mismo, no que te des pena a ti mismo. La autocompasión se compone de la consciencia (la capacidad de manejar los pensamientos y emociones sin dejarse llevar ni reprimirlos), de la empatía con el sufrimiento de los demás, y de la auto-bondad, el reconocimiento de tu propio sufrimiento y el compromiso de resolver tus problemas. Los padres pueden utilizar la autocompasión cuando se enfrentan a dificultades en la crianza de los hijos. De este modo, pueden ser un ejemplo para sus los chicos.

4. Déjalos ir

Cuando los hijos vuelan del nido, las investigaciones sugieren que lo mejor es dejarlos ir. Se ha demostrado que los estudiantes universitarios con padres que interfieren son más propensos a ser ansiosos y menos abiertos a nuevas experiencias. Eso no significa que debes botar a tus hijos cuando cumplan 18 años, pero si desde ahora eres un padre sobreprotector, empieza a darle más espacio a tu pequeño.

5. Cuida tu relación

No solo por ti y tu pareja, sino por tus hijos. Se ha comprobado en estudios científicos que un hogar con estrés afecta el sueño de los niños. Y ese estrés en casa puede venir por una relación mala entre los padres. Un niño que no duerme bien, tiene problemas en su desarrollo ya que no aprende bien y no tiene buenas capacidades sociales.

6. Cuida tu salud mental

Si sospechas que estás deprimido, busca ayuda, para tu propio bien y el de tu hijo. Investigaciones sugieren que las madres deprimidas pelean más con los padres y no responden al llanto de sus bebés con la atención de una mamá sana. Se ha demostrado que los hijos de personas con depresión, viven estresados, aun desde la etapa pre-escolar.

7. Mamás, sean buenas con sus hijos

Un estudio afirma que los hijos hombres que tienen una relación sana con sus mamás presentan menos problemas de conducta. Los resultados, publicados en la revista Child Development, resaltan la necesidad de “apego seguro” entre los niños y sus padres, en el que los niños pueden acudir a mamá y papá como una “base segura” reconfortante antes de aventurarse en el mundo en general.

La buena relación madre-hijo también influye en la vida romántica futura del hombre. Aquellos que han tenido una relación cercanas a sus padres, son capaces de tener una relación cercana y exitosa luego con otro adulto.

8. No te preocupes por tu pequeño contestador

Los adolescentes que le contestan a sus padres pueden ser exasperantes, pero hay algo bueno en eso: se ha descubierto que justamente son esos chicos los que no caen en presiones sociales por parte de su grupo de amigos. Son adolescentes con mucha autonomía. Tampoco significa que para que los jóvenes sean autónomos, tengan que contestarle siempre a los padres. Por el contrario, se ha demostrado que una relación cercana con la madre, hace que los adolescentes sean menos influenciables por presiones externas. Habla con tu hijo, explícale calmadamente que sí pueden dialogar, pero siempre con respeto.

9. No busques la perfección:

No existen los padres perfectos, así que no te presiones a ti mismo. De acuerdo a una publicación médica, Personality and Individual Differences, los nuevos padres sienten que la sociedad espera perfección de ellos, y se estresan demasiado. Por ello, desarrollan menos confianza en sus habilidades para criar a sus hijos. Hazle caso omiso a las críticas y presiones externas y conviértete en un padre más relajado. Recuerda que nadie es perfecto.

10. Conoce a tus hijos:

No existe un solo estilo de crianza perfecta. De hecho, los niños cuyos padres adaptaron su estilo de crianza a la personalidad de sus hijos tienen la mitad de la ansiedad y la depresión que sus compañeros con padres más rígidos, de acuerdo con un estudio publicado en agosto de 2011 en el Journal of Abnormal Child Psychology. La clave está en ayudar a tus hijos sobre la base de las señales que ellos te dan. Aprender a reconocer en tu hijo qué necesita, qué falta trabajar y qué podría mejorar.

Foto: http://www.freedigitalphotos.net

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Nidos: cómo elegirlos

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Este artículo ha sido tomado de la página www.padres.es. Hemos hecho algunos cambios por tema de usos de idioma.

¿Cómo elegir la mejor guardería o nido para mi hijo? Es la pregunta que se hacen muchos padres cuando se acerca el periodo de preinscripción para las escuelas infantiles o se plantean la reincorporación al trabajo tras el permiso postnatal. La pedagoga Alicia Herranz nos da las claves que pueden ayudarnos a decidir.

Debe cumplir la normativa

Para tener la garantía de que dejamos a nuestros hijos en buenas manos, el primer requisito es que la guardería que elijamos esté bajo los controles municipales de nuestro distrito.

Si no es así, podemos encontrarnos con sorpresas desagradables: personal escaso y no cualificado, aulas masificadas, comidas sin controles sanitarios, menús que no responden a las necesidades nutritivas de los más pequeños, falta de higiene, instalaciones peligrosas para niños de estas edades……

Aviso: no podemos fiarnos de centros en los que están mezclados niños de diferentes edades.

Tener un proyecto educativo

La Educación Infantil (de 0 a 6 años) es la primera etapa educativa. La idea de la guardería como un «aparcaniños» ha quedado desterrada. Debemos elegir centros que tengan un plan educativo que potencie las capacidades de los niños desde las edades más tempranas y no meros planteamientos asistenciales.

La escuela infantil debe disponer de instalaciones buenas y seguras

  • El edificio de la escuela debe contar con pocas plantas y accesos fáciles.
  • El patio exterior debería ser de uso exclusivo de la escuela infantil (no compartido con niños de etapas superiores) y estar perfectamente vallado. Su tamaño no debería ser inferior a 75 m² y ha de disponer de elementos de juego seguros, zonas de arena y espacios con sombra.
  • Conviene que cuente con una sala interior (de unos 30 m² como mínimo) para actividades diversas: desde los recreos en los días de lluvia a las clases de psicomotricidad, las fiestas del cole o charlas para los padres de los alumnos.
  • La escuela ha de contar con todas las medidas de seguridad necesarias: enchufes protegidos, interruptores de luz lejos de las manitas de los niños, topes en las puertas para evitar que puedan pillarse los dedos, etc.
  • El aula debe tener luz natural y una correcta ventilación.
  • Las clases del primer ciclo (0-3 años) conviene que tengan una superficie mínima de dos metros cuadrados por niño.
  • Debe contar con aseos adaptados al tamaño de los niños y con un espacio de sueño apartado de la zona de juegos.

La escuela infantil necesita personal y servicios especializados

  • El personal que atiende a los niños de 0-3 años necesita tener la titulación de educador. Para los 3-6 años, han de ser maestros con la especialidad de Educación Infantil.
  • Cada grupo de niños deberá tener su tutor de referencia, aunque este cuente con la colaboración de otros educadores de apoyo.
  • Muchas escuelas infantiles cuentan con Equipos Psicopedagógicos de Atención Temprana. Suelen estar formados por psicólogos, pedagogos, logopedas, maestros y trabajadores sociales. Orientan la labor pedagógica de la escuela y apoyan a los niños con necesidades educativas especiales, a sus educadores y a sus familias.
  • El centro debe contar con posibilidad de horarios ampliados (es decir, asegurarnos de que se ajustan a nuestras necesidades laborales) y cocina propia (suele ser mejor que un catering externo).

 Y además…… Visita las guarderías y pregunta todo lo que se te pase por la cabeza

  • Antes de decidirnos hay que visitar la escuela elegida para evitar sorpresas desagradables. Por muy bien que nos hayan hablado de ella vecinos o amigos que lleven a sus hijos, nuestra información debe ser de primera mano.
  • Por miedo a parecer pesados, dejamos de preguntar muchas cosas que nos inquietan: ¿Dónde dormirán la siesta?, ¿quién les cuida en el patio?, ¿les cambiarán la ropa si se manchan?… Es bueno anotar todas las dudas que nos asalten, para que al llegar a la guardería no se nos olvide preguntar nada.
  • Es fundamental que demos la máxima información sobre nuestro peque. Así, cuando empiece a ir ya le conocerán y sabrán sus costumbres y preferencias: duerme la siesta con chupete, no le gustan las papillas porque le encanta masticar… Todo esto se hace en una entrevista con su educador antes de comenzar el curso.
  • Aunque pensemos que nadie cuidará mejor que nosotros a nuestro hijo, hay que ir con espíritu abierto desde el primer día. Debemos darles un voto de confianza y no pensar que somos bichos raros por estar llenos de dudas y temores: es lo normal al comienzo de la escolarización.

Por: Alicia Herranz, pedagoga.

Foto: http://www.freedigitalphotos.net

 

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Un papa obligó a su hija adolescente a usar una camiseta vergonzosa como castigo

Foto: reddit.com

Foto: reddit.com

Esta foto, que se volvió viral en el Internet, muestra a un adolescente luciendo un polo y una cara nada feliz. A su lado, su papá sonríe. Sucede que la chica llegó a casa más tarde del límite establecido por sus padres y, como consecuencia, su padre la obligó a llevar durante una semana una camiseta que tenía impresa la cara amenazante del papá junto a la frase “Try me”, que significa “ponme a prueba”.

Esta no es la primera vez que un castigo público termina en el Internet o, incluso, en las noticias.

Hace unos meses, una chica de 13 años robó en una tienda y su madre la obligó a usar por unos días un polo verde neón con la frase “Esconde tu dinero, esconde tu ropa. Esconde todo, porque soy una ladrona”. La mamá de la adolescente dijo en una entrevista a la televisión que “si vas a avergonzarme robando, te voy a enseñar lo que es estar avergonzado”.

En noviembre del año pasado, una chica de 15 años en Florida tuvo que pararse en una esquina con mucho tráfico, con una señal que decía “Yo dejo entrar chicos a las 3 am. y le falto el respeto a mis padres y abuelos”. La mamá contó al noticiero local que su hija estaba cada vez más fuera de control, tomando, escapándose y metiendo chicos a la casa, y ella ya había tratado con los castigos tradicionales.

La adolescente aseguró que el castigo la hará pensar dos veces antes de desobedecer a sus papás.

Parece que esta estrategia, la humillación pública, se ha vuelto una tendencia como castigo a hijos adolescentes en EE.UU. La mayoría de padres afirma que ya trató de todo y que en realidad teme que sus hijos se conviertan en criminales.

“No es sólo que humillar a personas, de cualquier edad, es una manera desagradable e irrespetuosa de tratarlos, sino que es contraproducente”, afirmó en una entrevista Alfie Kohn, autor del libro Unconditional Parenting: Moving from Rewards and Punishments to Love and Reason (Paternidad incondicional: Pasar de premios y castigos al amor y la razón). El especialista asegura que los padres solo lograrán un “cumplimiento temporal” de las reglas, no un resultado a largo plazo.

El costo es que los chicos no aprendan las lecciones que deberían. Los niños y adolescentes que son humillados o disciplinados de manera muy dura no aprenden que sus padres son en realidad sus aliados cariñosos, en los que pueden confiar. Aprenden, más bien, que cuando tengan un problema con otra persona, solo necesitan usar el poder para obligar a esta persona a hacer lo que ellos quieran. Y aprenden que la razón para no robar o engañar no es el daño que se le hace a otra gente, sino las consecuencias si son descubiertos.

De acuerdo a Alfie Kohn, “no sorprende que tantos adultos que hacen cosas terribles, muchas veces de niños eran humillados, golpeados o castigados de manera dura”.

(Con información de The Huffington Post)

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Recompensas inmateriales para premiar la buena conducta de nuestros hijos.

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Artículo escrito por Sara Tarrés Corominas del blog Mi mamá es psicóloga infantil

¿No se te ocurre con qué premiar la buena conducta de tu hijo y solo piensas en cosas materiales y en comprar una cosa tras otra? ¿Te has planteado si eso es lo correcto o si de este modo estás  comprando el buen comportamiento de tus niños? Probablemente si estás leyendo este artículo es que andas buscando con qué premiar o recompensar de un modo inmaterial a tu hijo por lo que está haciendo.

Si es así, en esta entrada encontrarás algo de lo que buscas ya que te doy algunas ideas para que premies el buen comportamiento de tus niños sin que debas gastar ni un solo céntimo, y sin promover el consumismo que impregna nuestra sociedad y cultura. Lo único que requiere, eso sí,  es tu tiempo y tu paciencia, que es en definitiva lo mejor que les puedes entregar a tus hijos.Evidentemente, dependiendo de la edad de tu hijo, deberás adaptarte y encontrar la que mejor se ajuste a su nivel evolutivo. Pero todas estas recompensas inmateriales proporcionarán más placer que cualquier juguete cuando de niños pequeños hablamos, ya que lo que más ansían y desean es la atención y el tiempo compartido con nosotros, sus padres.Estas recompensas inmateriales las podemos utilizar como premios cuando utilizamos las tan comentadas y utilizadas economías de fichas o tablas de incentivos.

¿Qué tipo de recompensas inmateriales puedo utilizar para premiar la conducta de mi hijo?
Podemos utilizar multitud de recursos y premios inmateriales, se trata de ponerle un poco de imaginación y sobretodo de conocer a nuestro hijos para saber qué es lo que más le puede motivar y gustar.  Yo he ido anotando algunas que me parecen adecuadas para una gran cantidad de niños y niñas, tu puedes proponer las tuyas.

  • un beso,
  • una sonrisa,
  • un te quiero,
  • cualquier elogio,
  • un guiño,
  • pegar un gomet,
  • dibujarle una cara contenta en la mano,
  • pegarle una estrella o un sol sonriente,
  • pasar una tarde viendo películas y comiendo palomitas,
  • una tarde preparando un pastel,
  • una salida en bici,
  • una tarde en el parque,
  • prepararle su postre o plato favorito,
  • jugar con él a su juego preferido,
  • contarle un cuento,
  • un partido de fútbol o baloncesto con papá o mamá,
  • que sea el protagonista del día,
  • realizar muñecos de plastilina junto a él,
  • montar un álbum de fotos en las que aparezca él y explicarle qué ocurría en cada una de las escenas,
  • bailar con ellos, ponerles su música preferida y bailotear un rato,
  • disfrazarse y montar un teatrillo,
Foto cortesía de http://www.freedigitalphotos.net
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¿Por qué hay personas tan poco creativas?

Creatividad

La creatividad es un proceso complejo que necesita de la presencia de varios rasgos al mismo tiempo: inteligencia, perseverancia, libertad, falta de convencionalidad, originalidad y disposición al riesgo. Estos rasgos solos no son poco comunes, pero la combinación de todas estas características no es muy usual. Debido a ello es que hay pocas personas que son creativas.

La relación entre la creatividad y la inteligencia

Muchos investigadores afirman que para ser creativo se necesita una inteligencia alta, con un coeficiente intelectual de mínimo 120. Sin embargo, muchas personas con inteligencia superior no son creativas.

Y es que depende el área en el que se va a desarrollar la creatividad. Con una inteligencia promedio, tu hijo podría ser actor, artista o bailarín, por ejemplo. Pero para convertirse en un filósofo o un físico, el niño sí necesitaría de una inteligencia un poco superior al promedio.

Lo que es muy claro es que la creatividad no es cuestión de aptitudes, sino de una disposición que tiene más que ver con la motivación y la personalidad.

Fuente: Cómo desarrollar la creatividad en tus hijos- Teresa Artola y María Antonia Hueso

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 Foto: http://www.freedigitalphotos.net

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