Archivo mensual: febrero 2013

De vuelta a clases: Nutre su independencia

ID-10043349

Una vez que las puertas del colegio se cierren el primer día, tu hijo va a necesitar manejar varias cosas por sí solo. Prepáralo para la independencia conversando con él sobre las responsabilidades que le tocan tomar, obviamente dependiendo de su edad.

Entre estas responsabilidades, él debe organizar sus propios materiales para el colegio, apuntar todo en el cuaderno de control o traer las tareas a la casa. Aun si tu hijo es muy pequeño, dale ciertas responsabilidades desde ya. Enséñale a amarrarse los zapatos él solo, por ejemplo, o que aprenda a escribir su nombre.

La transición a la escuela será más fácil para todos si tu hijo puede hacerse cargo de ciertas cosas básicas sin la necesidad de contar contigo todo el tiempo. La independencia también hará la separación más fácil para los más pequeños.

(Con información de WEbMD.com)

http://www.freedigitalphotos.net

Otras noticias del especial De vuelta a Clases:

Cómo ayudar a tu hijo a despertarse temprano para ir al colegio

1 comentario

Archivado bajo ESPECIAL DE VUELTA A CLASES

11 reglas de Bill Gates que nuestros hijos adolescentes encontrarán útiles

ID-100100520

Bill Gates, uno de los hombres más exitosos del mundo, compartió estas reglas de vida con estudiantes y padres de familia durante una conferencia en un colegio hace algunos años. Nuestros hijos adolescentes podrían encontrarlas muy útiles, sobre todo ahora que van a empezar un nuevo año escolar. Como para darles un poco de perspectiva.

 1. La vida no es justa, acostúmbrate a eso.

 2. Al mundo no le importa tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

 3. No ganarás US$5.000 mensuales justo después de haber salido del colegio y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.

 4. Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

 5. Dedicarse a freír hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.

 6. Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

 7. Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo cuando comenzaron a pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca qué tan cool eres. Así que antes de querer limpiar la selva virgen de la contaminación causada por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.

 8. En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se repite el año, te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

9. La vida no se divide en bimestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

10. La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café para irse a trabajar.

 11. Sé amable con los “nerds” (los más estudiosos de tu salón). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

Otras noticias del especial De Vuelta a Clases:

Cómo ayudar a tu hijo a despertarse temprano para ir al colegio

5 comentarios

Archivado bajo ESPECIAL DE VUELTA A CLASES, INTELIGENCIA EMOCIONAL

3 simples maneras de enseñarles a tus hijos paciencia (y así evitar berrinches)

ID-10041549

Imagina a una madre francesa, sentada en un parque, leyendo un libro. Su hijo de cinco años juega con otros niños. Él viene corriendo y le dice a su madre “mamá, discúlpame”, y espera paciente hasta que su mamá termina de leer el párrafo en el que está. Luego ella lentamente baja el libro y le pregunta qué desea. El niño le dice que tiene hambre, así que su madre le recuerda que en 45 minutos es la hora del lonche y que tiene que esperar. Entonces el niño asienta, y se va corriendo a jugar en los columpios, mientras su madre sigue leyendo. Sin dramas, sin llanto, sin rebuscar en la cartera de la mamá por unas galletas.

¿Esto sucede? ¿Un niño de 5 años puede ser así de paciente? De acuerdo a Pamela Druckerman, esto es lo normal en Francia. Ella es autora del libro ‘Bringing Up Bébé: One American Mother Discovers the Wisdom of French Parenting (Criando al bebé: Una madre americana descubre la sabiduría de los padres franceses), y cuando pasó una temporada en el país europeo descubrió que los niños allá eran más pacientes que en el continente americano y hacían menos rabietas.

Ella compartió 3 formas de fomentar la paciencia en los niños en el diario Huffington Post, y así evitar pataletas. Aquí están y son muy fáciles de poner en práctica:

1. Dale a tus hijos muchas oportunidades para practicar la espera

El secreto de la paciencia no es esperar a que tu hijo mágicamente se quede quieto y en silencio. Los especialistas han descubierto que los niños se vuelven buenos esperando, una vez que han aprendido a distraerse a sí mismos. Quizá inventen una pequeña canción o se pongan a dibujar, por ejemplo. Esto hace que la espera sea posible. De acuerdo a la autora, los padres franceses ponen esto en práctica. Ellos saben que ni siquiera tienen que enseñarle a un niño a distraerse a si mismo.

Muchas veces en el día, los padres franceses le dicen “attendin” a sus hijos, que significa “espera” en francés. A los niños no les queda otra que distraerse a sí mismos, y así también usan su creatividad. Si los padres en cambio dejaran todo en el mismo instante en el que sus hijos se quejan de aburrimiento o interrumpiesen lo que están haciendo porque el niño quiere jugar, este no va a volverse bueno esperando, sino exigiendo atención inmediata.

2. Trata a tu hijo como si pudiera controlarse a si mismo

Confía en la inteligencia de tu hijo. Espera a que él sea capaz de meter los Legos de nuevo en su caja, después de jugar con ellos. Si tu hijo está tirando cosas en la sala, siéntate en el suelo con él y con mucha paciencia y tranquilidad, dile que debe parar y muéstrale cómo poner las cosas en su lugar otra vez. Cuando bota la comida al suelo, enséñale calmadamente cómo debe mantener la comida en el plato. Esto hazlo con paciencia y cara a cara.

Un experto, de acuerdo a Druckerman, afirmó que “el niño necesita amor y frustración para construirse a sí mismo”. Por ello, cuando le des lecciones a tu hijo, también dale amor, así aprenderá los límites. Él necesita la firmeza y el cariño por partes iguales. Si solo le das amor, se convertirá en un pequeño tirano, al que los franceses conocen como enfant roi, un niño rey.

3. Que tus respuestas sean más lentas

El ritmo de vida francés no es tan acelerado como el ritmo de vida moderno. Si estás ocupado cocinando, y tu hijo te pide que vayas a su cuarto a mirar la increíble estructura que ha creado con rollos de papel higiénico, no corras. Explícale con cariño que irás en unos minutos, cuando termines lo que estás haciendo. En la cena, si uno de tus hijos necesita una servilleta, no corras a buscarla. Tómate tu tiempo o pide que él mismo lo haga. Cuando estás ocupado, explícale a tu hijo de manera cortés lo que estás haciendo y pídele que te espere. Esto no solo hace la vida más calmada, es también una manera de hacerle notar a tu hijo que no es el centro del universo, una lección importante para su felicidad. Un niño que no se da cuenta de eso, y que siente que tiene todos los derechos que quiera, no encontrará razón para madurar.

Sé razonable con el tiempo de espera que le pides a tus hijos. Que sean unos pocos minutos. Frenar las cosas un poco, les hará manejar mejor su aburrimiento. La paciencia es como un músculo, si el niño tiene más oportunidades de estar consigo mismo, sabrá manejar mejor esos momentos de espera.

1 comentario

Archivado bajo EDUCACIÓN DE LA TOLERANCIA, EDUCACION CON FIRMEZA

Cómo ayudar a tu hijo a despertarse temprano para ir al colegio

ID-10062129

En las vacaciones, tus hijos no necesitan despertarse tan temprano. Algunos incluso duermen hasta tarde. Sin embargo, en época escolar, los chicos –y nosotros- deben madrugar. ¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a acostumbrarse otra vez al horario escolar?

Es cierto que en los primeros días a tus hijos les cuesta mucho despabilarse. Quizá el primer día, por la emoción de ver a sus amigos, se levanten como un resorte de la cama, algunos incluso lo hagan antes de que suene el despertador. Pero los días siguientes, no va a ser fácil que empiece el día con energía.

Un proceso biológico

El sueño tiene diferentes fases. Este empieza por un inicio –dormirse- y un final –despertarse. Las hormonas, la temperatura del cuerpo o la luz del cuarto son diversos factores que intervienen en el proceso del sueño. A veces estos factores interrumpen la fase de sueño en la que se está, por ejemplo, un ruido que te levanta en medio de la noche. Cuando despiertas a tu hijo, estás cortando la fase de sueño profundo de manera artificial y anticipada. Por ello es que al niño se le hace difícil levantarse con energía, se siente cansado e incluso no quiere comer su desayuno.

 ¿Cuánto tiempo necesita dormir tu hijo?

Lo ideal es que tu hijo se despierte solo o, si es que tú lo despiertas, hacerlo justo cuando termine un ciclo de sueño. Para lograr esto, debes conocer cuánto necesita dormir tu hijo.

Anota, durante las vacaciones o los fines de semana, el número de horas que tu hijo duerme en promedio. En días de colegio, mándalo a acostarse a la hora que sea necesaria para que cumpla esas horas de sueño. Así se levantará de forma espontánea y cuando esté descansado.

Despiértalo con mucho amor

 Crea un pequeño ritual que llevarás a cabo todas las mañanas con tu hijo.

1. Despiértalo 10 minutos antes de la hora para permitirle desperezarse.

2. Hazlo suavemente, con caricias, besos y palabras cariñosas.

3. Un desayuno, completo y pausado, es la mejor manera de empezar un día.

 Con información de serpadres.es

 Foto: http://www.freedigitalphotos.net

Otras noticias del Especial De Vuelta a Clases:

Qué hacer cuando tu hijo odia la escuela

1 comentario

Archivado bajo ESPECIAL DE VUELTA A CLASES

Qué hacer cuando tu hijo odia la escuela

ID-10070716

No todos los niños están emocionados por regresar a la escuela. ¿Alguna vez tu hijo te ha dicho que detesta el colegio y que no quiere volver?

Si uno de tus chicos afirma que odia la escuela, o si puedes notarlo por su actitud, debes conversar con él acerca del tema y reconocer cuanto antes los motivos de su incomodidad.

¿Por qué a algunos chicos no les gusta el colegio?

El primer paso es averiguar por qué. ¿Tu hijo tiene un bully que lo molesta? ¿Un niño que no le gusta se le pega mucho? ¿No se lleva bien con algún profesor? ¿Está preocupado porque tiene pocos amigos? ¿Acaso las clases son aburridas para él? O, más bien, ¿demasiado difíciles y se siente inseguro, cuando se compara con sus compañeros?

Una vez que descubran qué cosas no le gustan del colegio, podrán empezar a tomar decisiones que revertirán esta situación. Paso a paso, todo mejorará.

Signos de estrés

Un motivo de que no les guste el colegio, es el malestar físico. Hay niños que desarrollan síntomas debido al estrés que les causa el colegio. Algunos sienten dolores de estómago y cabeza, otros tienen problemas para dormir, y luego están malhumorados y cansados durante el día. Estos malestares les hacen el día escolar aun peor.

Cuando están estresados, las mañanas son momentos incómodos, en los que no quieren tomar decisiones, no se cambian rápidamente, se demoran para lavarse los dientes y no saben qué desayunar. A veces hasta pierden el bus porque se atrasan. La experiencia de ir al colegio se vuelve más traumática si las mañanas son así.

Dejar salir a las emociones

Otra buena idea es que tu hijo escriba sobre sus sentimientos con respecto al colegio. Puedes regalarle un diario donde él pueda hacer este ejercicio. Es una buena manera de dejar salir a las emociones y examinarlas. Él puede compartir lo que escribió contigo.

Si tu hijo tiene problemas para hacer sus tareas o siente que los temas del colegio son muy difíciles, debería conversarlo con el tutor. Quizá necesite ayuda extra, con algún profesor particular.

Traten de que la razón por la que no le gusta el colegio no continúe por mucho tiempo.

Que se sienta mejor sobre la escuela

Pídele que escriba una lista de las cosas negativas del colegio y luego una lista de las cosas que sí le gustan de él. Luego, reconozcan qué cosas de la lista negativa pueden ser cambiadas a positivo y cómo hacer para encontrarles solución.

Es cierto que hay cosas que no se pueden cambiar de la lista negativa de la noche a la mañana, como la presencia de un bully. Pero está bien. Enfóquense en lo que se pueda cambiar y poco a poco tu hijo se sentirá más feliz con la escuela.

Con información de Kidshealth.org

Foto: http://www.freedigitalphotos.net

Otras noticias del Especial De Vuelta a Clases

¿Cómo lograr que el primer día del cole sea relajado?

1 comentario

Archivado bajo ESPECIAL DE VUELTA A CLASES